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Una humilde vivienda ubicada en el sector Los Llanos de Zhindilig, perteneciente a la parroquia Guapán del cantón Azogues, ardió en llamas el pasado lunes en horas de la madrugada.
Al parecer, una vela fue la causa para que el fuego se haya apoderado de la residencia, sin dar oportunidad a sus propietarios de salvar sus bienes materiales. Esta vez, la desgracia perjudicó a la familia González Rodríguez, de recursos económicos muy reducidos, quienes residen a pocos pasos del establecimiento educativo República del Ecuador. Luis González, de aproximadamente 70 años de edad, con su esposa Blanca Nube Rodríguez y sus cuatro hijos cuidan una vivienda de propiedad de su primo Vicente Rodríguez, quien reside en el cantón La Troncal. Todo empezó cuando Luis González, alrededor de las 05:00, salió con una vela prendida de la vivienda que está a su cuidado y pasó a la casa que resultó incendiada a preparar el desayuno para salir a trabajar.Supuestamente, cuando pasó a cambiarse en el cuarto en donde tenía toda su ropa dejó caer la vela, lo que provocó que el fuego se propague en la madera y los enseres que estaban en el interior, los cuales se quemaron en su totalidad. En ese momento intentó apagar el fuego con un balde de agua, pero no se percató que las llamas ya se habían agarrado en toda la vivienda.Teresa Rodríguez, cuñada de Luis González, quien vive cerca del lugar de los hechos, manifestó que lo vio pasar a la madrugada con la vela y por el ruido de los perros sintió su presencia. Conjuntamente con su hija Diana León comentaron que a los pocos minutos resultó una sorpresa ver que la casa se incendiaba, ahí fue que solicitaron ayuda a los moradores cercanos y familiares para que socorran en algo, pero la vivienda, al ser de determinadas características, no garantizaba su amparo.Señaló que llamaron al Cuerpo de Bomberos de Azogues pero no salió la llamada ni a la Unidad de Policía Comunitaria de Guapán; sin embargo, como sus hijos estuvieron en Azogues enviaron a los miembros bomberiles, con el inconveniente de que cuando ellos llegaron fue demasiado tarde, el ardor había consumido todo. Entre las pérdidas se registran una cocineta industrial, un horno de pan, pacas de pinturas, licuadora, radio, cómoda, ollas, utensilios de cocina y todas las prendas de vestir y cilindros de gas. Además, granos de fréjol y maíz que reposaban en el altillo de la casa.Rodríguez indicó que al menos lograron sacar un cilindro de los tres que existían en el lugar, los otros dos aún están entre los escombros de la casa, producto de la caída de una pared. No obstante, “los bomberos no hicieron nada, sólo llegaron a ver lo que se terminaba de quemar y no buscaron los tanques faltantes”, dijo.La preocupación ascendió cuando el fuego amenazaba con agarrarse en otra casa que está cercana en donde viven Regina Calle, de 75 años de edad, y su nieto de 12 años. Del susto, doña Regina Calle, quien sufre de la presión alta, está delicada de salud.Afortunadamente el percance no dejó víctimas que lamentar, tan sólo pérdidas económicas, que a decir de los perjudicados, conseguirlos han costado mucho esfuerzo y abnegación. (DSL) |